Agentes de la Guardia Civil de Vícar, procedieron
a la detención de Claudio V. T., de 24 años y Marcos P. G., de 33, ambos
domiciliados en la barriada de La Gangosa, término municipal de Vícar
(Almería).
La Guardia Civil inicia la investigación tras conocer
que a Marcos P. G., vecino de La Gangosa, un conocido suyo le había
ofrecido la compra de material de buceo procedente de Málaga,
concretamente botellas, y que éste sospechaba de la ilícita procedencia
del material debido al bajo precio al que se lo ofrecían.
Además de la posibilidad de compra, el vendedor le
indicó que poseía más material y le solicitó la posibilidad de guardarlo
en la cochera de su domicilio, a lo que ésta accedió.
Según manifestó a los agentes de la Guardia Civil,
desconocía la cantidad de material que había depositado en su local hasta
que accedió a ésta y comprobó que había gran cantidad de efectos de buceo,
entre los que se encontraban trajes de neopreno, aletas, gafas de bucear,
jackets de buceo, etc., por lo que se decidió a denunciar estos extremos.
Realizadas gestiones por lo agentes de la Guardia
Civil, confirman que el material procede de un robo cometido en la sede de
un club de buceo ubicado en el término municipal de Enix (Almería),
habiéndose instruido diligencias en el Puesto Principal de Roquetas de
Mar-Aguadulce, motivo por el cual los agentes se hicieron cargo de los
efectos, valorados en mas de 40.000€.
A lo largo del ese día Marcos P. G. fue víctima de
amenazas por parte de Claudio V. T., concretando finalmente una cita con
éste en su domicilio, motivo por el cual la Guardia Civil estableció un
discreto dispositivo de servicio, con el apoyo de la Policía Local de
Vícar.
A los pocos minutos, los agentes encargados del
dispositivo, observan como se acercan tres personas y una de ellas
comienza a discutir con Marcos P. G., momento en el que proceden a la
detención, al tratarse de Claudio V. T., persona ésta que había dejado el
material de buceo en su local, no pudiendo identificar a los otros dos por
abandonar precipitadamente el lugar al percatarse de la presencia de los
agentes de la Guardia Civil y de la Policía Local.
En investigaciones posteriores, la Guardia Civil pudo
constatar que el denunciante, Marcos P. G., no había actuado con total
claridad pues con conocimiento de su ilícita procedencia había adquirido
material antes de presentar denuncia, habiendo perfeccionado un delito de
receptación por el que finalmente fue detenido.
La Guardia Civil continúa con la investigación abierta,
por lo que no se descartan detenciones relacionadas con los hechos.
Las diligencias instruidas en unión de los detenidos,
han sido puestas a disposición judicial.